El déficit de hierro es una afección común, leve y tratable, que se produce cuando la cantidad de hierro en nuestro organismo es inferior a la que necesita para llevar a cabo sus funciones.

El hierro es un nutriente esencial que desempeña un papel muy importante en nuestro organismo. Entre las principales funciones del hierro destacan:

  • La formación de hemoglobina y glóbulos rojos.
  • El transporte de oxígeno por el organismo.
  • La obtención de energía.
  • El buen mantenimiento del sistema inmunitario.

Nuestro cuerpo tiene dos maneras de obtener hierro: a través de la reutilización del hierro almacenado en los glóbulos rojos y a través de la alimentación. Por esta razón, es fundamental aportarlo en las cantidades adecuadas a través de una dieta equilibrada que incluya alimentos ricos en hierro, como por ejemplo la carne roja y las legumbres.

Una ingesta de hierro insuficiente, situaciones que requieren un aporte adicional de hierro u otros casos de mayor gravedad pueden producir un déficit de hierro.

El déficit de hierro, también llamado ferropenia, suele dar lugar a la aparición de la anemia:el organismo produce menos cantidad de glóbulos rojos y la sangre tiene menos capacidad para transportar oxígeno. Aunque hay muchos tipos y causas que provocan anemia, su forma más común es la anemia ferropénica. La anemia ferropénica se produce cuando el cuerpo no tiene suficiente hierro para producir glóbulos rojos.

Cuando el organismo produce menos cantidad de glóbulos rojos, la sangre tiene menos capacidad para transportar oxígeno y aparece una condición conocida como anemia. Aunque hay muchos tipos y causas que la provocan, su forma más común es la anemia ferropénica, que aparece precisamente cuando las reservas de hierro corporales bajan.