El déficit de hierro o anemia ferropénica puede darse en cualquier persona en algún momento de la vida. No obstante, también puede ser síntoma de una afección más grave, por lo que ante cualquier síntoma es importante que visites a tu médico.

Además de analizar todos tus síntomas, es posible que tu médico te pida un análisis de sangre para confirmar el diagnóstico.

Si padeces déficit de hierro, tu médico te prescribirá el tratamiento que mejor se adapte a tu caso. Es posible que simplemente te recomiende aumentar la ingesta de alimentos ricos en hierro para normalizar sus niveles en sangre. En tal caso, te vendrán muy bien nuestras recomendaciones. También puede ser que tu médico vea necesario que tomes suplementos de hierro oral o intravenoso. La elección de un suplemento u otro dependerá del nivel de deficiencia de hierro que sufras. El tiempo necesario para alcanzar de nuevo los niveles óptimos de hierro dependerá de cada tratamiento.