27/06/2019

La hemoglobina es la proteína de sangre pero ¿sabes qué significa tener los niveles bajos?

La hemoglobina es la proteína de la sangre que le da su característico color rojo. Se encarga de transportar el oxígeno O2, desde los órganos respiratorios hasta los tejidos, y el dióxido de carbono, CO2, desde los tejidos hasta los pulmones, que lo eliminan.
También participa en la regulación del pH de la sangre en vertebrados y algunos invertebrados.

Cuando realizamos un análisis hematológico en un centro médico, uno de los parámetros más relevantes es la hemoglobina. Es un factor determinante para el correcto funcionamiento del organismo, y sus niveles deben situarse entre los límites recomendados: entre 12.1 y 15.1 g/dl en las mujeres, entre 13.8 y 17.2 g/dl en los hombres y entre 14 y 24 g/dl en los niños recién nacidos.

Pero, ¿qué causa que los niveles de hemoglobina estén por debajo de lo recomendado?

Una hemoglobina baja es lo que define la presencia de anemia. La deficiencia de vitaminas del complejo B, como B6 y B12, o de hierro.
Pero existen más razones. El descenso de esta proteína en la sangre también puede estar relacionado con alguna enfermedad crónica, como la artritis reumatoide, problemas renales o de la médula ósea, que afectan a la producción de glóbulos rojos. Las menstruaciones abundantes y otros tipos de sangrado también pueden provocar la hemoglobina baja, ya que están relacionadas con la pérdida de hierro.

¿Y qué efectos tiene?

La deficiencia de esta proteína en la sangre puede provocar diferentes síntomas: agotamiento, debilidad, palidez, dificultad, respiratoria y taquicardia. Además, una hemoglobina muy baja también puede conducir a alteraciones orgánicas y funcionales que pueden llegar a ser críticas. Niveles muy bajos de hemoglobina pueden empeorar los efectos de otras condiciones ya existentes, como es el caso de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y varices.

¿Cuál es el tratamiento para recuperar los niveles normales de hemoglobina?

Los profesionales sanitarios serán los encargados de determinar, según les características de cada paciente, el tratamiento idóneo para recuperar los niveles normales de hemoglobina. A continuación, explicamos algunos ejemplos:

Transfusión de sangre

Una opción es realizar una transfusión de glóbulos rojos que ayude a restaurar los valores normales. En todos los casos debe considerarse la última opción ya que no está exenta de complicaciones.

Medicación

Esta dependerá de la enfermedad que esté provocando el déficit.

Suplementación de vitaminas o minerales

Si la anemia está causada por la falta de algunos nutrientes, será el médico quien deba recetar los suplementos adecuados para suplir esa falta. Entre ellos, se incluyen el hierro, ácido fólico o vitamina B12. Suelen ser comprimidos que se administran por vía oral. Algunas veces, podría recibir una inyección de vitamina B12. Esto podría ayudar a que el cuerpo absorba la vitamina.

Alimentación rica en hierro

El especialista también puede recomendar el consumo de algunos alimentos ricos en hierro para compensar su déficit. Algunos alimentos con alto contenido de este mineral son las carnes rojas, las legumbres, las almendras, el brócoli o algunas frutas, como el albaricoque.